Catastro Calle
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¿Para qué sirve un Catastro?

Un Catastro de Personas en Situación de Calle sirve para:

a. Establecer una visión: un diagnóstico oficial permitirá el establecimiento de objetivos nacionales que se deben trabajar de manera intersectorial enfocados en esta problemática.

b. Planificar: un catastro es la base de un sistema de información para generar conocimiento e investigación y planificación nacional acerca de las acciones a realizar en el mediano y largo plazo.

c. Ejecución de programas: esta iniciativa sirve para cuantificar la demanda de apoyos a la población y a las organizaciones que trabajan con ella; permite establecer presupuestos, infraestructuras y recursos humanos necesarios para la buena gestión.

d. Evaluación de Estrategias: un catastro es una base para medir el efecto de las metodologías puestas en marcha, la focalización de los apoyos y el impacto de las estrategias intersectoriales para la situación de calle en el tiempo.

Personas en Situación de Calle

Las personas en situación de calle son ciudadanos miembros activos de nuestro país, personas que trabajan, se esfuerzan, subsisten con variadas dificultades y con capacidades diversas que requieren una oportunidad.

No existe un concepto homogéneo, pues una de las características de la población que vive esta situación es justamente la heterogeneidad, sumado a la alta movilidad e inestabilidad espacial de esta población.

Para el Programa de Integración Social para Personas en Situación de Calle del Ministerio de Desarrollo Social, las personas en situación de calle se definen como "hombres y mujeres, chilenos o migrantes, que carecen de una residencia fija y pernoctan en lugares públicos y/o privados, que no tienen las características básicas de una vivienda aunque cumplen con esa función. Se incluye a quienes, por carecer de residencia fijo, regular y adecuado para pasar la noche, encuentran residencia nocturna, pagando o no por este servicio, en alojamientos que brindan albergue temporal. En esta situación se encuentran las personas que están en hospederías solidarias u hospederías comerciales. Por último, también se consideran como personas en situación de calle aquellas que, con reconocida trayectoria de situación de calle, reciben alojamiento temporal o por períodos importantes de instituciones que les brindan apoyo bio-psicosocial".

Para profundizar más en el concepto de “Situación de Calle”, queremos enfocarnos en distintas miradas tanto de autores e instituciones que plantean esta definición.

  • Según Hodgetts y otros (2005), la complejidad de definir qué es "situación de calle", se debe a la variedad de factores que la componen, así como los diversos enfoques que desde las políticas públicas han utilizado para actuar sobre esta realidad. Estos enfoques han transitado desde concebirla como un problema meramente habitacional de personas excluidas que requerían de reinserción, a una aproximación que entiende la situación de calle como un proceso al que se puede entrar y desde el que se puede salir durante varias veces a lo largo de una trayectoria vital. Este proceso se relaciona con la creciente vulnerabilidad de los lazos y prácticas a través de de los cuales, las personas forman parte de su sociedad.
  • Según la CEPAL (2002) la vulnerabilidad en personas en situación de calle se puede entender como la fragilidad o indefensión ante cambios originados en el entorno, o como el desamparo institucional desde el Estado (instituciones públicas).A diferencia de otros tipos de población vulnerable, las personas en situación de calle se caracterizan principalmente por establecer relaciones débiles con su entorno y por la fragilidad de las relaciones sociales construidas con sus pares y con las organizaciones públicas o de beneficencia. Esta dificultad radica en (i) largo periodo de exclusión social, (ii) historial significativo de vinculaciones desorganizadas e inseguras, y (iii) movilidad habitual que dificulta promover relaciones de calidad.
  • Según Weason (2005), existen patrones comunes que permiten establecer ciertos rasgos culturales en las personas de situación de calle, que surgen y se asientan en el proceso de socialización en calle:
    1. Discriminación y rechazo de sus modos de vida. Las personas en situación de calle, tienden a la creencia (fundada en lo general) de que su forma de habitar así como sus condiciones materiales, generan en el resto de la sociedad discriminación e inferiorización, afectando negativamente la valoración social que perciben.
    2. Desvinculación social y afectiva. Se aprecian a sí mismo, como personas que se encuentran fuera de la sociedad, por la pérdida de los vínculos significativos que los deberían unir a ésta, como son los vínculos de hijo(a), amigo(a), padre/madre, trabajador(a), ciudadano, entre otros.
    3. Visión negativa de la historia personal. Estar en situación de calle hace que las personas tengan una baja valoración de la forma en cómo han llevado su vida, manteniendo una sensación de fracaso y bajas expectativas hacia el futuro.
    4. Auto-percepción como víctimas de un destino injusto. Tienden a explicar su vida por hechos desafortunados y ajenos a su control como el maltrato familiar y otras circunstancias definidas como "mala suerte". Se ven como víctimas de un destino que les ha jugado en su contra y que su vida ha sido más difícil que la de la mayoría, explicación que inhibe la iniciativa por mejorar sus condiciones de vida desarrollando más bien una actitud pasiva y resignada.
    5. Diferenciación con el resto de la sociedad. Junto con sentir y hacer sentir una identidad distinta al resto de la sociedad, las personas en situación de calle marcan una diferenciación con los otros, a partir de la capacidad que han generado (aún cuando no sea socialmente reconocida), para enfrentar la sobrevivencia en contextos altamente crítico. Es una valoración positiva de sí mismo - que los diferencia de los demás - pues los otros no lograrían sobrevivir en este medio.
    6. La libertad como un valor de identidad. Las personas en situación de calle, reconocer que gozan de un mayor control y autonomía personal, pero que en la práctica puede implicar mayores dificultades de integración pues limita la estabilidad laboral, tener un hogar y establecer lazos familiares.